Mostrando las entradas con la etiqueta La Valeta. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta La Valeta. Mostrar todas las entradas

lunes, 18 de mayo de 2015

La isla fortaleza

Artículo de viaje a Malta, publicado originalmente en Viajero Ejecutivo en Noviembre de 2014.

Artículo de viaje a Malta

Artículo de viaje a Malta 
Artículo de viaje a Malta

lunes, 4 de mayo de 2015

El punto de giro del cine maltés

Escrito en colaboración con Naiara Lemos y con fotografías e información de Caminos Sellados.

Publicado originalmente en Revista RGB #4, en enero de 2015.
















martes, 28 de abril de 2015

La huella de los Caballeros de Malta

Caminos Sellados fue un proyecto del que tuve el gusto de ser fundador junto a cinco periodistas de viajes de cuatro países: Patricia Catania, Naiara Lemos, Marialenia Savvaidi, Anna Boschdemont y Guillem Griera. A través de un blog y de un posterior libro de viajes, se rendía homenaje a la tarjeta postal como elemento inseparable de los viajes, y se escribían textos que mezclaban el rigor periodístico e informativo, con un estilo epistolar. Todos estos textos se publicaron originalmente en www.caminossellados.com y terminaron con un premio internacional de periodismo de viajes. 
Dado que forman una serie, los iré publicando en orden cronológico.

Publicado originalmente el 21 de octubre de 2014


Querida amiga:

Gran parte de lo que podrás ver en Malta se debe a los Caballeros de San Juan. La orden, fundada en 1099 durante las cruzadas, llegó a la isla en 1530, exiliados de Rodas tras ser derrotados por el Imperio Otomano que se expandía sobre Europa Oriental. En 1565, otomanos y caballeros se volvieron a ver las caras cuando el Imperio invadió Malta para tratar de eliminar a sus enemigos y avanzar luego sobre Italia, pero esta vez, tras un duro asedio de cuatro meses, los caballeros triunfaron, y fueron reconocidos como héroes de la cristiandad por detener el avance de los musulmanes.

Torre cuadrangular de Qrendi, defensa de los caballeros
Tras la victoria, llovieron regalos y dinero en agradecimiento, y los caballeros se dispusieron a convertir en su hogar lo que era un territorio muy pobre. Siguiendo un ideal urbanístico del renacimiento, levantaron una nueva capital que dominaba el Mediterráneo, y la nombraron La Valeta en honor al gran maestre de la orden. Sus calles se llenaron de cuarteles, iglesias y palacios que hoy se mantienen casi sin cambios, lo cual hace que pasear por sus calles sea un viaje en el tiempo.
No fue esta la única ciudad creada ni embellecida por los caballeros, pues estos dejaron una marca notable en toda la isla. Temerosos de otra invasión, levantaron a lo largo de siglos un completo sistema defensivo a base de murallas y torres que protegía todo el territorio, e incluso hubo palacios fortalecidos lejos de las costas. Ese temido ataque nunca llegó, y hoy las murallas son una de las más completas del mundo.

A cada paso que des en el país descubrirás la influencia de la orden. Tan grande es su relación que hasta hoy se les conoce como Caballeros de Malta.

Un saludo.

lunes, 27 de abril de 2015

La rambla de La Valeta

Caminos Sellados fue un proyecto del que tuve el gusto de ser fundador junto a cinco periodistas de viajes de cuatro países: Patricia Catania, Naiara Lemos, Marialenia Savvaidi, Anna Boschdemont y Guillem Griera. A través de un blog y de un posterior libro de viajes, se rendía homenaje a la tarjeta postal como elemento inseparable de los viajes, y se escribían textos que mezclaban el rigor periodístico e informativo, con un estilo epistolar. Todos estos textos se publicaron originalmente en www.caminossellados.com y terminaron con un premio internacional de periodismo de viajes. 
Dado que forman una serie, los iré publicando en orden cronológico.

Publicado originalmente el 7 de octubre de 2014


Hermano:

Calle en La Valeta

Tú, que viviste tan cerca de ella, lo padeciste más que yo. Así que poco puedo decirte de lo molesto que es para los habitantes de la zona, la enorme e inagotable masa de turistas que a toda hora caminan por La Rambla de Barcelona. El problema es grave y tuvimos la oportunidad de analizarlo en la clase de Destinos Turísticos, con Oriol Miralbell.

Miralbell, con quien también debatimos sobre Bye Bye Barcelona, hizo un análisis muy interesante del tema, desde ver la historia del turismo (que fue de ser un lujo para millonarios en el pasado a un derecho de todos en nuestro presente) hasta los retos que enfrenta hoy en día, y que pasan por una crisis de sostenibilidad, y por una ética de consumo. Por ejemplo, sabemos que los cruceros que entran cada día a Venecia están causando su acelerada degradación. Pero pensando sólo en nuestra comodidad no nos importa y vamos allá en esas enormes embarcaciones.
Otros problemas que estudiamos incluyen la convivencia, cuando el visitante se comporta sin civismo, y la gentrificación, cuando el número de visitantes es tal que desplazan al local, dando lugar al fenómenos de las ciudades museo.

 Todo esto me vino a la mente cuando viajé a Malta. Aunque el número de visitantes no es el mismo, Triq ir-Repubblika, la avenida principal de La Valeta, tiene un número de caminantes que a ciertas horas también resulta agobiante. La degradación ambiental y cultural es un riesgo en Comino, donde es difícil disfrutar su laguna Azul en una playa donde estás codo con codo con el viajero de al lado, y el turismo de fiesta y shopping que tanto atrae ha provocado una peligrosa pérdida de patrimonio en Sliema y Saint Julian’s.

Desarrollos turísticos amenazando los fuertes de Malta
El 80% de los ingresos de Malta vienen del turismo, y de momento el país ha sabido gestionarse para evitar el agobio que uno siente en lugares como Praga o Lisboa. Pero los problemas de otras ciudades deben servir de alerta tanto a los malteses como a el resto del mundo.

Sabes que yo adoro el viajar y me encanta que todos puedan hacerlo, pero todos los que recorremos el mundo tenemos que repensar esta actividad para que resulte benéfica y no destructiva.

Habrá que meditarlo antes de la próxima aventura.

Paco