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viernes, 20 de enero de 2017

Cinco lugares para descubrir otra Barcelona

Publicado originalmente en Voy & Vengo en septiembre de 2016

Más tarde publicado en Viajeros en Ruta en junio de 2019




Barcelona se encuentra entre las cinco ciudades más visitadas de Europa y del mundo entero. Aunque sus circuitos turísticos ya están muy establecidos, hay cientos de cosas que se pueden hacer en su seno, más allá de visitar Las Ramblas, el Barrio Gótico, Montjuic, La Sagrada Familia y las playas. ¿Quieres conocer una Barcelona menos vista por las multitudes? Aquí te la presentamos.


Parc del Laberint Barcelona


  1. Parc del Laberint
Para conocer este lugar hay que viajar al barrio de Horta-Guinardó, al norte de la ciudad. Aunque es mucho menos conocido que el Parc Güell, se trata de uno de los jardines más antiguos de Barcelona, pues se construyó en el siglo XVIII. Cuando surgió, estaba lejos de la ciudad y era parte de las propiedades de una de las familias barcelonesas más ricas, los Desvalls, que diseñaron un área verde de estilo neoclásico para recrearse.
El jardín neoclásico fue creado a partir del tema del amor. Se divide en tres terrazas, en una de las cuales se encuentra el laberinto de plantas que da nombre al parque y que representa su principal atracción. En el centro del lugar, por el que todos pasan para encontrar la salida, se encuentra una estatua de Eros. La tercera terraza tiene el otro elemento que distingue al sitio: un pabellón dedicado a las musas griegas, con un manantial natural que fue aprovechado para hacer una cascada. En el siglo XIX el jardín se extendió con un nuevo espacio de estilo romántico, cuyo tema original era la muerte, aunque la mayor parte de estas esculturas desaparecieron y hoy en esencia es un espacio lleno de lechos de flores.
El parque terminó por ser parte de la ciudad conforme ésta se expandió. La familia Desvalls lo donó, de modo que desde 1971 se abrió al público. Con el fin de preservarlo sólo se permite el ingreso de 750 personas al día, pero como aún es un lugar secreto, con toda seguridad encontrarás boletos para visitarlo.



  1. Tibidabo
Se trata nada más y nada menos que del punto más alto de Barcelona y, por ende, de uno de los mejores lugares para obtener vistas panorámicas de la ciudad. Además de su elevación a 512 metros de altura, su localización en la sierra de Collserola, al norte de la urbe, permite ver desde su cima no sólo el paisaje sino tener como fondo la otra señal de identidad de Barna: el Mediterráneo.
Pero ser un excelente mirador apenas es el primer detalle que caracteriza al Tibidabo, pues en su cima está lleno de atracciones. Dos de ellas destacan sobre las demás.
Primero, el Templo del Sagrado Corazón, una iglesia que tardó 49 años en construirse, hasta su apertura en 1961, diseñada por el reconocido Enric Sagnier. Su interior es de especial interés para los mexicanos, pues en su nave principal hay vidrieras con advocaciones marianas de toda América, las cuales incluyen a la Virgen de Guadalupe. Adentro del templo es posible tomar un elevador y encontrarse en la punta del templo, por lo que puede decirse que uno ha llegado al techo de Barcelona.
El otro atractivo es un antiguo parque de diversiones, el más antiguo de toda España, que aún mantiene varias atracciones históricas, así como otras más modernas, lo cual le concede una gran variedad que va de la nostalgia a la modernidad. Otro aspecto curioso de este parque es que, por su situación en la cima del monte, está construido en diferentes niveles, donde se encuentran desde un museo de autómatas y otro de Lego, hasta un carrusel y unos carros chocones.
Hay diversas formas de llegar a la cima del Tibidabo: en autobús y en funicular, pero tal vez la más atractiva sea a pie. Aunque es un camino que puede ser cansado, permite conocer a los otros habitantes de la sierra, jabalíes que, tras ser casi extinguidos de la zona, fueron reintroducidos y hoy pueden vivir en los lugares que siempre fueron suyos.

  1. San Adrián de Besós
Cosmopolita, cultural, histórica, monumental y modernista. Hay muchos apelativos con los que se podría describir a Barcelona, pero uno de los que menos se pensarían para calificarla sería: industrial. Sin embargo, la ciudad condal tiene un importante pasado como lugar industrioso. Y aunque poco de este carácter se puede ver en las áreas turísticas, los curiosos pueden descubrir esta faceta viajando a San Adrián de Besós, un municipio conurbado totalmente integrado con la ciudad.
Aunque tiene más de 1,000 años de historia, casi nada queda del San Adrián histórico. El lugar, como hoy lo conocemos, se desarrolló en el siglo XX, cuando fue elegido como espacio donde se asentarían varias plantas termales que debían proporcionar energía a Barcelona, lo cual atrajo pobladores de toda España y permitió el desarrollo y el crecimiento del otrora pueblo, que se urbanizó.
Como resultado de ese pasado industrial, permanece lo que hoy constituye el símbolo de la ciudad: las tres chimeneas y una fábrica abandonada cuya silueta adorna el horizonte del municipio. En la actualidad la estructura se encuentra en un predio en desuso y se discute la posibilidad de derrumbarla, pero un movimiento ciudadano cada vez más importante pugna por conservarla como símbolo histórico de la zona.
La otra consecuencia de la actividad industrial fue la migración de trabajadores de toda España que dieron nueva vida al pueblo. En su honor, San Adrián de Besós es sede del Museo Histórico de la Inmigración, que da cuenta del flujo de personas que llegaron a Barcelona y permite conocer los trenes en los que miles de migrantes viajaron de sus pueblos a la ciudad.




  1. Los templos romanos
Antes de ser Barcelona, la ciudad condal se llamó Barcino y fue una urbe romana que creció a partir de una colonia cuyo objetivo era controlar el estratégico paso por el río Llobregat.
Barcino nunca igualó en poder a la cercana Tarracó (la actual Tarragona), pero sí alcanzó suficiente importancia para ser considerada una de las principales ciudades romanas en la Península Ibérica. Aunque con el paso del tiempo fue desapareciendo bajo la ciudad medieval y moderna, caminando por su centro surgen, aquí y allá, diferentes vestigios que nos remiten a los primeros años de historia de la ciudad.
Todos los sitios con vestigios romanos de Barcelona y sus alrededores están agrupados bajo el cuidado del Museo de Historia de Barcelona, que los conserva y los abre al público. La entrada a todos ellos es gratuita y se pueden conocer tanto de pisa y corre como más a fondo, en espacios que respetan el estado del sitio arqueológico tal como se encontró.
Entre los lugares más representativos de esta zona se encuentran: el templo de Augusto, el recinto religioso más importante de la ciudad; la vía sepulcral, cementerio de las clases populares que quedó olvidado bajo tierra, y el domo de San Honorato, casa romana reutilizada como almacén durante la Edad Media.
Además, el Museo de Historia de Barcelona se ocupa de la conservación de diversos espacios históricos, como los refugios antiaéreos de la Guerra Civil y el monasterio de Pedralbes.



  1. Museo de la Mariguana
El debate sobre si la mariguana debe legalizarse también es un tema actual en España y foco de este modesto museo localizado en el Barrio Gótico. A pesar de su cercanía con Las Ramblas, siempre llenas de gente, es poco visitado, quizá porque es uno de los atractivos más nuevos de la ciudad, pues fue inaugurado apenas en 2012.
El museo es una filial del original, que se encuentra en Ámsterdam, ciudad que se caracteriza por su tolerancia hacia las drogas blandas. Fue traído a Barcelona por Ben Dronkers, fundador del concepto original, con el apoyo de algunos empresarios catalanes.
Un antiguo palacio barcelonés, el Palau Mornau, fue adaptado para alojar el Museo de la Mariguana, cuyo objetivo es abordar todos los aspectos de la cannabis alrededor del mundo, desde su uso recreativo y medicinal, hasta la historia de la planta del cáñamo, de la cual procede la mariguana y cuyas fibras tienen usos muy diversos. Aquí se exhibe una colección de pipas, la historia de la prohibición de la mariguana y un instructivo sobre cómo fabricar un cigarro para fumarla.

jueves, 19 de noviembre de 2015

Las capillas medievales

Parte de mis textos escritos para el libro Postales del Mundo: Maltaque dentro del proyecto de Caminos Sellados, rindió homenaje a las tarjetas postales con un estilo periodístico epistolar.
Los textos son míos y el libro fue desarrollado en colaboración con: Anna Boschdemont, Patricia Catania, Guillem Griera, Naiara Lemos y Marialenia Savvaidi.
El proyecto ganó un premio en los Malta Tourism Press Awards 2014.


Las capillas medievales
Capilla de Ħal Millieri

Querida Kika

Al descubrir Malta, una de las cosas que más me llamó la atención es la cantidad de templos sembrada por todo su territorio. Desde grandes catedrales hasta sencillas ermitas dan testimonio de la importancia de la religión en la historia del país.
Dicen en la isla que tienen una iglesia para cada día del año (si no es que más), y aunque de toda esta colección sean los tesoros de las co-catedrales de Valeta y Mdina las que más miradas atraen, éstas no son más que la punta del iceberg del patrimonio religioso maltés.
Caminando por cada uno de sus pueblos, descubrirás a cada paso capillas medievales, que nos remiten a una época en que el cristianismo era reintroducido a un lugar que llevaba siglos practicando el islam. Su número es tal que bien puede considerárseles uno de los rasgos distintivos del país.
Las capillas son humildes, pero todas llaman la atención y las puedes llegar a ver en acantilados frente al mar, al fondo de barrancas o dentro de cuevas. Mostrando que la fe, supera muchas barreras. Muchas han caído en desuso, pero se mantienen en pie y algunas han sobrevivido incluso a las villas que les dieron origen. Hoy están siendo revaloradas y rescatadas.
Cuando veas alguna estarás contemplando uno de los rasgos más auténticos de Malta.

La próxima vez que las visité, espero que sea contigo.


Tu compañero de aventuras.

Los ritos funerarios

Parte de mis textos escritos para el libro Postales del Mundo: Maltaque dentro del proyecto de Caminos Sellados, rindió homenaje a las tarjetas postales con un estilo periodístico epistolar.
Los textos son míos y el libro fue desarrollado en colaboración con: Anna Boschdemont, Patricia Catania, Guillem Griera, Naiara Lemos y Marialenia Savvaidi.
El proyecto ganó un premio en los Malta Tourism Press Awards 2014


Los ritos funerarios
Catacumbas de San Pablo, por Patricia Catania


Querido Axel

¡Qué afortunados somos! Hoy, en Paola, podemos contemplar una de las construcciones neolíticas más impresionantes del mundo, pero ésta estuvo a punto de perderse en 1902, sin que nadie supiera de ella.
El Hipogeo de Ħal Saflieni, una necrópolis prehistórica, pasó siglos bajo tierra hasta ser descubierta durante los trabajos de ampliación de una casa. Sus dueños, temerosos de la expropiación de su propiedad, no reportaron el hallazgo, pero la voz corrió, y el Hipogeo se salvó.
Ħal Saflieni es mágico y delicado, la irrupción del hombre moderno pone en riesgo un lugar aislado por siglos. Sólo 60 personas pueden verlo cada día, y lo hacen acompañados de un guardia que cuida el lugar. Por dentro, se impone una silenciosa admiración al ver aquello que la humanidad logró hace milenios.
No es éste el único lugar donde hoy se ven los cultos funerarios de Malta. Las catacumbas romanas de Saint Paul son especiales, al ser las únicas del Imperio con mesas construidas para los ágapes funerarios, comida con la que se despedía a los muertos.
Los cementerios más recientes carecen de la espectacularidad de los antiguos, pero aun así te los recomiendo, pues son una muestra del crisol cultural que es Malta.

No olvides volar para acá un día.


Tu amigo.

Bajo la Segunda Guerra Mundial

Parte de mis textos escritos para el libro Postales del Mundo: Maltaque dentro del proyecto de Caminos Sellados, rindió homenaje a las tarjetas postales con un estilo periodístico epistolar.
Los textos son míos y el libro fue desarrollado en colaboración con: Anna Boschdemont, Patricia Catania, Guillem Griera, Naiara Lemos y Marialenia Savvaidi.
El proyecto ganó un premio en los Malta Tourism Press Awards 2014


Bajo la II Guerra Mundial
Cruz de Jorge. Entregada a Malta por su heroísmo




Queridos padres:

Al caminar por los estrechos y oscuros corredores localizados bajo las murallas de Birgu, descubrí un mundo claustrofóbico donde los malteses temieron, rezaron y amaron durante dos años y medio. En la superficie, día tras día, aviones italianos y alemanes bombardearon sin misericordia la isla, buscando rendir el estratégico punto del Mediterráneo. Pero Malta estaba dispuesta a resistir.
Aprovechando antiguas cámaras subterráneas, y construyendo nuevas a pico y palo, el país tuvo en tiempo record una impresionante red de refugios antiaéreos, cuya visita hoy sobrecoge al ver las pequeñas habitaciones donde cientos de personas convivieron día y noche, entre la fría piedra caliza. ¿Imaginan lo que debió haber sido pasar esos más de dos años sin casi ver el sol?
A pesar del miedo y el hambre, Malta triunfo. Y terminado el castigo, los aliados coordinaron la invasión a Sicilia, inicio de la derrota de Mussolini, desde los Lascaris War Rooms, que hoy abren una ventana a los entretelones de la guerra que les encantará.
Acabada la guerra, por su heroísmo, el Rey les concedió la Cruz de Jorge, un honor tan grande que hasta hoy engalana su bandera, recordando que fueron esenciales para derrotar al eje.

Pronto compartiré más recuerdos con ustedes.


Su hijo.

Los templos megalíticos

Parte de mis textos escritos para el libro Postales del Mundo: Malta, que dentro del proyecto de Caminos Sellados, rindió homenaje a las tarjetas postales con un estilo periodístico epistolar.
Los textos son míos y el libro fue desarrollado en colaboración con: Anna Boschdemont, Patricia Catania, Guillem Griera, Naiara Lemos y Marialenia Savvaidi.
El proyecto ganó un premio en los Malta Tourism Press Awards 2014

Los templos megalíticos
Templo de Ggantija

Queridos colegas:

¡Qué ciego fue Napoleón! Durante su campaña militar en Egipto animó a sus soldados ante las pirámides diciendo “cuarenta siglos de historia os contemplan”. Pero ese buen ojo para apreciar las maravillas de los faraones, no lo tuvo cuando un mes antes conquistó Malta.
Y es que el general francés nunca supo que en este archipiélago, un grupo de milenarios templos megalíticos eran silenciosos testigos de su paso. Les hablo de los templos de Ggantija, Skorba, Ħaġar Qim, Mnajdra, Tarxien y Ta' Ħaġrat que, junto a otra decena de sitios cerrados al público, son considerados las construcciones humanas más antiguas aún en pie.
Fue en el 3,600 A.C. cuando estos templos empezaron a levantarse, y alrededor del 2.500 la gente que los creo desapareció sin dejar rastro. Las piedras quedaron como mudas testigos de una cultura de la que poco sabemos, y contemplarlas hoy nos invita a imaginar respuestas a un misterio insondable. De cualquier forma, aunque los templos guarden en silencio sus secretos, no callan una verdad: Malta fue el hogar de una de las primeras civilizaciones humanas.

Esperando que pronto compartan la emoción que sentí al verlos.


Su camarada.

domingo, 9 de agosto de 2015

Nauplia: Los descendientes de Poseidón

Crónica de viaje a la ciudad de Nauplia en Grecia. Nauplia, también conocida por su nombre local de Nafplio, es una de las ciudades más importantes del Peloponeso.
Artículo publicado originalmente en Viajero Ejecutivo # 26 en Julio de 2015.

Crónica de viaje a Nauplia (Nafplio), Grecia

Crónica de viaje a Nauplia (Nafplio), Grecia

Crónica de viaje a Nauplia (Nafplio) Grecia

jueves, 21 de mayo de 2015

Oporto: sabor entre el río y el puerto

Artículo de viaje a Portugal con una ruta turística por el Río Duero, siguiendo los pasos de la producción del vino oporto.

Escrito en colaboración con Érika Leal Mejía, publicado originalmente en Revista RGB en septiembre de 2014.


Oporto

Artículo de viaje a Oporto

artículo de viaje a oporto
artículo de viaje a oporto

miércoles, 20 de mayo de 2015

Bérgamo: Torres y murallas medievales

Artículo de viaje a Bérgamo, Italia. Publicado originalmente en Viajero Ejecutivo en Abril de 2015.



Artículo de viaje a Bérgamo

Artículo de viaje a Bérgamo

Artículo de viaje a Bérgamo

Artículo de viaje a Bérgamo


lunes, 18 de mayo de 2015

La isla fortaleza

Artículo de viaje a Malta, publicado originalmente en Viajero Ejecutivo en Noviembre de 2014.

Artículo de viaje a Malta

Artículo de viaje a Malta 
Artículo de viaje a Malta

viernes, 15 de mayo de 2015

Historias de piratas y conquistadores

Artículo de viajes a San Juan de Puerto Rico publicado originalmente en Viajero Ejecutivo en Noviembre de 2012.

Artículo viaje a San Juan

Artículo viaje a San Juan

Artículo viaje a San Juan

Artículo viaje a San Juan

viernes, 8 de mayo de 2015

Ecos de un gran pasado

Artículo sobre viajes a Cracovia, Polonia

Publicado originalmente en Viajero Ejecutivo en Febrero de 2013


Artículo viajes Cracovia

Artículo viajes Cracovia

Artículo viajes Cracovia

martes, 28 de abril de 2015

La huella de los Caballeros de Malta

Caminos Sellados fue un proyecto del que tuve el gusto de ser fundador junto a cinco periodistas de viajes de cuatro países: Patricia Catania, Naiara Lemos, Marialenia Savvaidi, Anna Boschdemont y Guillem Griera. A través de un blog y de un posterior libro de viajes, se rendía homenaje a la tarjeta postal como elemento inseparable de los viajes, y se escribían textos que mezclaban el rigor periodístico e informativo, con un estilo epistolar. Todos estos textos se publicaron originalmente en www.caminossellados.com y terminaron con un premio internacional de periodismo de viajes. 
Dado que forman una serie, los iré publicando en orden cronológico.

Publicado originalmente el 21 de octubre de 2014


Querida amiga:

Gran parte de lo que podrás ver en Malta se debe a los Caballeros de San Juan. La orden, fundada en 1099 durante las cruzadas, llegó a la isla en 1530, exiliados de Rodas tras ser derrotados por el Imperio Otomano que se expandía sobre Europa Oriental. En 1565, otomanos y caballeros se volvieron a ver las caras cuando el Imperio invadió Malta para tratar de eliminar a sus enemigos y avanzar luego sobre Italia, pero esta vez, tras un duro asedio de cuatro meses, los caballeros triunfaron, y fueron reconocidos como héroes de la cristiandad por detener el avance de los musulmanes.

Torre cuadrangular de Qrendi, defensa de los caballeros
Tras la victoria, llovieron regalos y dinero en agradecimiento, y los caballeros se dispusieron a convertir en su hogar lo que era un territorio muy pobre. Siguiendo un ideal urbanístico del renacimiento, levantaron una nueva capital que dominaba el Mediterráneo, y la nombraron La Valeta en honor al gran maestre de la orden. Sus calles se llenaron de cuarteles, iglesias y palacios que hoy se mantienen casi sin cambios, lo cual hace que pasear por sus calles sea un viaje en el tiempo.
No fue esta la única ciudad creada ni embellecida por los caballeros, pues estos dejaron una marca notable en toda la isla. Temerosos de otra invasión, levantaron a lo largo de siglos un completo sistema defensivo a base de murallas y torres que protegía todo el territorio, e incluso hubo palacios fortalecidos lejos de las costas. Ese temido ataque nunca llegó, y hoy las murallas son una de las más completas del mundo.

A cada paso que des en el país descubrirás la influencia de la orden. Tan grande es su relación que hasta hoy se les conoce como Caballeros de Malta.

Un saludo.

lunes, 27 de abril de 2015

‘¡Que viva México!’ (1979), de Sergei Eisenstein

Caminos Sellados fue un proyecto del que tuve el gusto de ser fundador junto a cinco periodistas de viajes de cuatro países: Patricia Catania, Naiara Lemos, Marialenia Savvaidi, Anna Boschdemont y Guillem Griera. A través de un blog y de un posterior libro de viajes, se rendía homenaje a la tarjeta postal como elemento inseparable de los viajes, y se escribían textos que mezclaban el rigor periodístico e informativo, con un estilo epistolar. Todos estos textos se publicaron originalmente en www.caminossellados.com y terminaron con un premio internacional de periodismo de viajes. 
Dado que forman una serie, los iré publicando en orden cronológico.

Publicado originalmente el 12 de octubre de 2014

Querido amigo:

En 1930 el gran director soviético Sergei Eisenstein llegó a México para trabajar en la que sería su película más ambiciosa. Tras el reconocimiento internacional que filmes como El acorazado Potemkin (1925) y Octubre (1927) le habían merecido, el cineasta tomó la decisión de continuar su carrera lejos de su Rusia natal y viajó a Hollywood. Donde, tras varios proyectos fallidos con la Paramount, Eisenstein consiguió financiamiento de parte de Upton Sinclair, quien le dio total libertad creativa bajo la condición de que el escenario y la historia ocurrieran en México.

El director llegó al país sin un plan definido, sin saber que con su llegada a México iba a iniciar un viaje que superaría todas sus expectativas, y que lo enamoraría de una nación a la que admiraba por haber triunfado con una revolución social, refiriéndose a la reciente Revolución Mexicana.
El viaje de Eisenstein lo llevó por varios rincones del país. Desde Yucatán, donde conoció la cultura maya; hasta Hidalgo, donde visitó las haciendas pulqueras; y pasando por el Istmo de Tehuantepec, donde presenció una boda tradicional. Todo lo que presenció se fue sumando en su cabeza para hacer un ambicioso proyecto donde exploraría la historia, geografía y cultura mexicana a través de diferentes episodios.
El soviético no pudo dejar de filmar mucho de lo que veía, y su viaje se extendió más allá de lo planeado, hasta que sus patrocinadores, cansados, le retiraron el apoyo. El director aún tenía pendiente la grabación de las escenas de la última parte de su cinta, pero aceptó volver a Estados Unidos y editar la cinta a partir de las 50 horas de celuloide grabadas, lamentablemente, se encontró con que su ingreso al país fue bloqueado por las autoridades, y al volver a Moscú, nunca pudo recibir las cintas en casa para editarlas desde allá. Su obra magna quedaría así, trunca.

Sin embargo, la historia de la película, llamada ¡Que viva México!, continuaría. Los productores originales usaron el material para estrenar tres cortometrajes, pero sería en 1979 cuando Grigori Aleksandrov recuperó el material original y editó una versión de la cinta basada en los apuntes dejados por el ya fallecido Eisenstein. Esta versión hoy está disponible y nos permite compartir el viaje del director por nuestro país, y maravillarnos con aquellos aspectos de nuestra cultura que más le interesaron: el día de los muertos, las procesiones a la virgen de Guadalupe, las corridas de toros… Además se puede notar el buen ojo para la cámara que tenía uno de los más grandes de la historia del cine.

Te recomiendo que busques la cinta y que hagas un maravilloso viaje a México y a su pasado. Ya me platicarás entonces tus impresiones.

Saludos.

Los rincones de Guanajuato

Caminos Sellados fue un proyecto del que tuve el gusto de ser fundador junto a cinco periodistas de viajes de cuatro países: Patricia Catania, Naiara Lemos, Marialenia Savvaidi, Anna Boschdemont y Guillem Griera. A través de un blog y de un posterior libro de viajes, se rendía homenaje a la tarjeta postal como elemento inseparable de los viajes, y se escribían textos que mezclaban el rigor periodístico e informativo, con un estilo epistolar. Todos estos textos se publicaron originalmente en www.caminossellados.com y terminaron con un premio internacional de periodismo de viajes. 
Dado que forman una serie, los iré publicando en orden cronológico.

Publicado originalmente el 23 de septiembre de 2014


Amiga:

Ya que el otro día me comentaste cómo el escuchar de Chalma te despertó la curiosidad por lo mucho que México tiene que ofrecer más allá de sus playas, hoy te escribo para platicarte de otro de sus rincones, y uno de mis lugares favoritos, la ciudad de Guanajuato.

¿Por qué es un lugar que me encanta? Porque ha sido fundamental para el pasado de mi país, caminando por sus calles no sólo te quedarás con un hermoso paseo lleno de estampas de plazas, parques y pintorescos callejones, sino que en pocas cuadras conocerás mucho sobre la historia de México.
Basílica de Nuestra Señora, Guanajuato
La ciudad, capital del estado homónimo, fue fundada en 1548. Se encuentra en una zona desértica, pero rica en minerales y, mientras se expandían al norte del territorio, los españoles descubrieron su abundancia en plata. Buscando explotar este metal precioso, fundaron muchos lugares que hoy presumen su arquitectura colonial por el llamado Bajío.
De esta época datan los más icónicos edificios de la ciudad. Te recomiendo el templo de la compañía, que tiene la fachada con más riqueza artística entre las iglesias de la ciudad; la Universidad de Guanajuato, que hasta la fecha tiene un uso académico, y la Basílica de Nuestra Señora, que domina una de las más bellas plazas de un lugar que no carece de ellas.


Gracias a la minería, Guanajuato fue una de las ciudades más importantes de la época colonial, y también fue protagonista de la guerra de independencia de México. En sus calles se peleó la primera gran batalla entre insurgentes y españoles, misma que culminó con un sitio y una matanza en la alhóndiga de granaditas, antiguo almacén de granos que hoy es un interesante museo.
Guanajuato tuvo su segundo momento de gloria a finales del siglo XIX, la ciudad fue embellecida con obras como el Teatro Juárez y el mercado. Pero lo más digno de alabar no es toda la riqueza arquitectónica de la ciudad, sino su capacidad de conservarla, eso mismo le valió ser reconocida como Patrimonio de la Humanidad, y la gestión de este patrimonio es un ejemplo para el resto de México, que no siempre es exitoso a la hora de cuidar las huellas de su pasado.

Panorámica de Guanajuato

Ya en el siglo XX, Guanajuato se ha convertido en una capital cultural, y te interesará saber que ha abrazado su origen hispano. Tanto así que cada año celebran el Festival Internacional Cervantino, nombrado en honor al creador del Quijote y donde cada año puedes apreciar una enorme variedad de teatro, música, danza y exposiciones de todo el mundo.
Podría seguirte hablando largo tiempo de Guanajuato, una de nuestras ciudades más interesantes, pero se acaba el espacio. No queda sino recomendarte que la visites y la descubras tú misma.

Un saludo.

viernes, 24 de abril de 2015

Monasterio de Sant Cugat

Caminos Sellados fue un proyecto del que tuve el gusto de ser fundador junto a cinco periodistas de viajes de cuatro países: Patricia Catania, Naiara Lemos, Marialenia Savvaidi, Anna Boschdemont y Guillem Griera. A través de un blog y de un posterior libro de viajes, se rendía homenaje a la tarjeta postal como elemento inseparable de los viajes, y se escribían textos que mezclaban el rigor periodístico e informativo, con un estilo epistolar. Todos estos textos se publicaron originalmente en www.caminossellados.com y terminaron con un premio internacional de periodismo de viajes. 
Dado que forman una serie, los iré publicando en orden cronológico.

Publicado originalmente el 3 de julio de 2014


Querido amigo:

Vivir fuera de Barcelona me ha permitido conocer una mayor variedad de lugares de los que ven muchos visitantes, y así he logrado aprovechar mi estancia en Cataluña al máximo. Por supuesto, la capital de la provincia ejerce un magnetismo irresistible, y cada semana tomo el tren para disfrutarla al menos un día. Pero esos viajes en tren me han llevado a pasar por otras muchas ciudades y finalmente la curiosidad me ha llevado a visitarlas. ¿Alguna vez has escuchado de Rubí, Terrassa, Castellar o Palau Solità? Pues todos ellos son lugares cercanos a la Ciudad Condal, con algo que ofrecer e ignorados por los millones de personas que eligen Barcelona. Recorriéndolos, he conocido mucho más de Cataluña, y he cumplido el sueño de todo viajero de llegar a donde pocos lo hacen.
Hoy te escribo para contarte de uno de esos lugares, Sant Cugat del Vallès.

Atrio del monasterio de Sant Cugat

Sant Cugat queda a medio camino entre Barcelona y mi universidad, y aunque pocos extranjeros reparen en él, es uno de los puntos más importantes de la región del Vallès Occidental. En su centro tiene el antiguo monasterio de Sant Cugat, una abadía benedictina en excelente estado de conservación y que hoy aloja un interesante museo.
Al visitar el lugar, aprendí en primer lugar que el Cugat catalán se traduce como Cucufate en español, y es el mismo a quien la tradición en México acude para encontrar objetos perdidos, pero más allá de esta curiosidad, resulta que el lugar fue tan importante que durante la Edad Media fue el monasterio más poderoso del condado de Barcelona, y se convirtió en un auténtico centro de poder al que decenas de templos cercanos le estaban subordinados. Fue así fundamental para el desarrollo de la región.

Basílica de Sant Cugat

El museo de Sant Cugat, alojado en el monasterio, tiene una calidad que uno no espera encontrar más que en las grandes ciudades. En poco espacio no sólo disfruté del bien restaurado atrio, sino que aprendí de la historia de los monjes benedictinos tanto en España como Europa; conocí la evolución arquitectónica del lugar, que sigue el patrón de la orden en toda Europa; me adentré en lo que era la vida diaria de los religiosos y vi como el monasterio se desarrolló en todas sus etapas, desde su crecimiento y apogeo hasta su decadencia y abandono.
La exposición tiene cosas muy interesantes para los aficionados a la historia como yo, por ejemplo un audiovisual permite conocer todos los detalles de la regla benedictina que cada día seguían los religiosos. Y se ha hecho un excelente trabajo de rescate documental, con lo cual hoy podemos escuchar nuevas grabaciones de los antiguos cantos gregorianos, cuya letra podemos además seguir en una pantalla, por si te animas a practicar tu latín y cantar al ritmo de la música.
No puedes, además, dejar de visitar el templo anexo, que hoy mantiene su uso religioso. Esta basílica tiene un impresionante rosetón y su desarrollo estuvo totalmente ligado al del monasterio, por lo cual, conforme este adquirió poder, se convirtió en uno de los más grandes y bellos de los alrededores de Barcelona.

Espero que algún día vengas a verme a Barcelona, amigo. Y cuando lo hagas, además de enseñarte la ciudad te mostraré lugares como Sant Cugat, que están ocultos para todos los ojos salvo los que saben buscarlos.

jueves, 23 de abril de 2015

Los romanos en Tarragona

Caminos Sellados fue un proyecto del que tuve el gusto de ser fundador junto a cinco periodistas de viajes de cuatro países: Patricia Catania, Naiara Lemos, Marialenia Savvaidi, Anna Boschdemont y Guillem Griera. A través de un blog y de un posterior libro de viajes, se rendía homenaje a la tarjeta postal como elemento inseparable de los viajes, y se escribían textos que mezclaban el rigor periodístico e informativo, con un estilo epistolar. Todos estos textos se publicaron originalmente en www.caminossellados.com y terminaron con un premio internacional de periodismo de viajes. 
Dado que forman una serie, los iré publicando en orden cronológico.


Publicado originalmente el 5 de junio de 2014



Querido amigo:

Te escribo de nuevo para seguirte contando de mis viajes por esta Cataluña en la que ando viviendo. La semana pasada estuve en uno de sus puntos más importantes, Tarragona.

Esta ciudad tiene una de las historias más ricas de la comunidad. Su localización privilegiada llamó la atención de los comerciantes fenicios, primeros que se establecieron en ella, y más adelante fue habitada por pueblos ibéricos. Sin embargo, fue el imperio Romano el que puso a Tarragona en el mapa.
Anfiteatro romano de Tarragona
Durante las guerras púnicas la ciudad era un punto de abastecimiento para los cartagineses, por lo cual los romanos tomaron la decisión estratégica de conquistarla. Una vez que triunfaron, la entonces llamada Tarraco se convirtió en la base desde la cual Roma se expandió por la península Ibérica, y se convirtió en una de las urbes más importantes de Hispania.

Hoy Tarragona ha abrazado esta herencia romana. Sus sitios arqueológicos han llevado a la inscripción de la localidad como patrimonio de la humanidad de la UNESCO, y cada año la cultura latina es celebrada a través del festival Tarraco Viva.
Como historiador, no podía resistirme a conocer todo este pasado, y fueron los cuatro sitios arqueológicos romanos lo que más interés me generó. Es posible visitarlos todos a precio reducido con una entrada combinada, que además incluye dos casas-museo del siglo XIX.
Lo más impresionante es probablemente el anfiteatro romano, localizado justo frente al Mediterráneo, fue la sede de los combates de gladiadores, así como el lugar donde los cristianos eran martirizados cuando su religión se perseguía. Este uso fue el que permitió que el lugar se conservara hasta nuestros días pues, al ser el punto donde San Fructuoso murió quemado, fue considerado tierra santa durante el medievo y se le respetó como lugar de culto. Incluso levantaron una iglesia dentro del recinto cuyos restos aún se aprecian.

anfiteatro romano de Tarragona

Hoy es posible entrar al centro de la arena, y contemplar las gradas desde la perspectiva de los gladiadores que aquí pelearon. Aunque no haya hoy una multitud vitoreando a los peleadores, al caminar por el terreno es muy fácil sentir la adrenalina que la cercanía del público, y la necesidad de luchar por su vida provocaría en los participantes de cada combate. Es una visita esencial y que te recomiendo mucho.
El anfiteatro es sólo una de las imágenes con las que me quedo de Tarragona. Pero tendré que contarte del resto en otra ocasión. De momento te mando recuerdos y seguiremos en contacto.