jueves, 19 de noviembre de 2015

Los templos megalíticos

Parte de mis textos escritos para el libro Postales del Mundo: Malta, que dentro del proyecto de Caminos Sellados, rindió homenaje a las tarjetas postales con un estilo periodístico epistolar.
Los textos son míos y el libro fue desarrollado en colaboración con: Anna Boschdemont, Patricia Catania, Guillem Griera, Naiara Lemos y Marialenia Savvaidi.
El proyecto ganó un premio en los Malta Tourism Press Awards 2014

Los templos megalíticos
Templo de Ggantija

Queridos colegas:

¡Qué ciego fue Napoleón! Durante su campaña militar en Egipto animó a sus soldados ante las pirámides diciendo “cuarenta siglos de historia os contemplan”. Pero ese buen ojo para apreciar las maravillas de los faraones, no lo tuvo cuando un mes antes conquistó Malta.
Y es que el general francés nunca supo que en este archipiélago, un grupo de milenarios templos megalíticos eran silenciosos testigos de su paso. Les hablo de los templos de Ggantija, Skorba, Ħaġar Qim, Mnajdra, Tarxien y Ta' Ħaġrat que, junto a otra decena de sitios cerrados al público, son considerados las construcciones humanas más antiguas aún en pie.
Fue en el 3,600 A.C. cuando estos templos empezaron a levantarse, y alrededor del 2.500 la gente que los creo desapareció sin dejar rastro. Las piedras quedaron como mudas testigos de una cultura de la que poco sabemos, y contemplarlas hoy nos invita a imaginar respuestas a un misterio insondable. De cualquier forma, aunque los templos guarden en silencio sus secretos, no callan una verdad: Malta fue el hogar de una de las primeras civilizaciones humanas.

Esperando que pronto compartan la emoción que sentí al verlos.


Su camarada.

martes, 20 de octubre de 2015

La Ruta de la Cerveza

Artículo sobre los mejores destinos en Europa para disfrutar la cerveza

Publicado originalmente en Revista Glup número 71, julio de 2015

ruta de la cerveza en Europa

ruta de la cerveza en Europa

ruta de la cerveza en Europa



¡Prost! Estamos en Alemania y miles de grupos de amigos chocan sus tarros al beber la primera cerveza de la noche. Lo mismo pasa en toda Europa a la voz del na zdravi checo, el santé francés o el Skål danés. No en vano se trata de la bebida alcohólica más popular del mundo.
Compañera del ser humano desde el neolítico, a lo largo de miles de años se han generado una variedad de estilos y toda una cultura alrededor de ella. Hay quien considera que no se conoce un país si no ha probado su marca local, que en ocasiones son símbolos nacionales.
Te presentamos los mejores lugares para hacer turismo cervecero en Europa.



Irlanda


Hay unas marcas reconocidas y otras icónicas, Guinness es una de ellas. No sólo es la stout más querida del mundo con millones de litros vendidos al año, sino que es una de las primeras cosas que uno asocia con Irlanda.
La destilería de Saint James Gate, donde esta cerveza se produce desde 1759, es la atracción turística más importante del país. La visita incluye desde cursos para servir una pinta perfecta, hasta una colección de publicidad o recetas para incorporar la Guinness en tu cocina. Para terminar se visita el Gravity Bar que corona el edificio y que ofrece una vista de 360° de Dublín.
Otro icono irlandés, en este caso literario, es James Joyce, quien dejó noticia sobre varios pubs en sus obras. Siguiéndolo es posible realizar un tour por estos bares visitando el Davy Byrne’s mencionado en Ulises, el International que aparece en Dublinenses o el Mulligan’s que presume haber sido el favorito del autor.

Bélgica


En un país con más de 180 destilerías, la ciudad universitaria de Leuven es casa de la más grande: Anheuser-Busch InBev, dueña de Grupo Modelo y productora de la Stella Artois, la marca más famosa de la nación. Todos los fines de semana la destilería abre sus puertas para mostrar su proceso de fabricación.
Previa cita, también se puede conocer la cervecería Domus, para hacer una cata de sus tres especialidades o desplazarse a pequeños pueblos de sus alrededores para comparar a estas grandes marcas con las pequeñas microdestilerías locales.
A 25 kilómetros de ahí, Bruselas presume de ser el hogar de las lambic, una variedad única de Bélgica que se produce con la fermentación espontánea del trigo y la cebada gracias a bacterias endémicas de la zona.
Además de este trago único, la capital del país mantiene tradiciones centenarias como el fin de semana de la cerveza, cuando el gremio de origen medieval hace una ceremonia de investidura para sus nuevos miembros; las fiestas de San Arnoldo y San Gambrino, protectores de la producción local o el Beer Challenge cuando expertos de todo el mundo catan cientos de bebidas locales para elegir las mejores del año.
No cabe duda que el país se toma muy en serio la bebida, por ello cada una de las casi 20 variedades de la bebida es servida en un tarro con una forma particular, considerándose que el envase correcto mejora su sabor.

Alemania


Todo amante de la cerveza tiene al Oktoberfest de Múnich como una meca. El festival, donde se sirven más de 7 millones de tarros de la espumosa bebida acompañada de música, juegos y comida tradicional bávara, ha sido imitado en todo el mundo, sin ser igualado. Pero si viajas a Múnich en otra temporada no tienes que privarte de un gran ambiente, si bien éste llega en una escala más modesta.
A lo largo de toda la ciudad se encuentran decenas de Biergartens, espacios ajardinados y por lo general anexos a restaurantes, donde se sirve cerveza y se puede llevar comida o comprarla ahí mismo. Los Biergartens son casi tan antiguos como el Oktoberfest, y el más grande de la ciudad, el Hirschgarten, tiene una capacidad para 8,000 personas. Estos jardines son una excelente alternativa para disfrutar de la cerveza al aire libre durante gran parte del año.
La mayor parte de la cerveza consumida en Múnich, al igual que en el resto del mundo, son lagers, un estilo inventado en el siglo XIX y que remplazó en gran medida a los estilos tradicionales surgidos de la alta fermentación. Pero aunque minoritarios, esta antigua cerveza sobrevive en ciudades como Dusseldorf, donde la bautizada como altbier (cerveza vieja) es un orgullo que representa el 20% del consumo de la ciudad.
Nueve destilerías la producen siguiendo leyes de pureza vigentes hace siglos, y las venden sólo en sus instalaciones. Un bonus es que cinco de éstas están localizadas en un casco histórico que salió incólume de la Segunda Guerra Mundial, por lo que se puede conocer la ciudad mientras se va de bar en bar detectando las pequeñas diferencias en cada receta.

 República Checa



En Praga cientos de extranjeros aprenden cada día a brindar como los checos, golpeando el tarro en la mesa antes de beber. La escena ocurre en el U Flecků, el restaurante que, tanto por su historia como por su ambiente, es el más popular de la ciudad.
Se trata de la destilería más antigua de Europa central, con más de 500 años sirviendo la Flekovský ležák 13°, una receta propia que no embotellan ni venden fuera de sus instalaciones. El lugar es tan popular que tiene ocho salones y un jardín con espacio para 1,200 personas que comparten largas mesas donde además de innumerables Flekovskýs degustan las delicias de la comida bohemia y cantan al ritmo de música en vivo.
Contrario al U Flecků, la ciudad de Pilsen si vende su pilsner en todo el mundo. La primera lager de la historia fue creada aquí por el bávaro Josef Groll, cuando sus habitantes se cansaron de beber lo que consideraban fermentados de baja calidad.
Pilsen abraza su relación con la cerveza y 14 destilerías abren sus puertas en tours cerveceros organizados junto al ayuntamiento, los recorridos llevan desde las instalaciones de un gigante como Plzeň’s Prazdroj, hasta destilerías artesanales que producen cervezas con sabor a cereza y plátano.


Holanda


Para probar la Heineken no tienes que ir a Ámsterdam pero, si te encuentras en el país de los tulipanes, si podrás descubrir que la fiebre de la malta no se limita a esta marca, que en Holanda se sirve en una botella de un verde más oscuro que en el resto del mundo.
Ámsterdam tiene más de 30 microdestilerías que se hacen un lugar en el gusto local con cervezas que se distinguen por su elaboración artesanal. Aliadas en su atención a los turistas, estas destilerías se pueden visitar en tours organizados en dos medios de transporte característicos: la bicicleta que los capitalinos eligen como principal medio de transporte, o los botes que recorren sus icónicos canales. En cada parada se explica la historia y elaboración de cada marca y se acompañan de entremeses o cenas completas con una sazón planeada para acompañar a la perfección la bebida.
La ciudad también cuenta con el bar Wildeman, que sirve más de 250 marcas de cerveza, incluidas todas las holandesas y belgas y la mayor parte de las alemanas y británicas. Lo difícil será elegir cual probar.

Dinamarca


Hubo un tiempo en que la cerveza en Copenhague era dominada por Carlsberg. Tras comprar a su competidora Tuborg en 1970, la compañía ejerció un casi total monopolio por décadas, pero un grupo de destilerías regionales lograron sobrevivir y aliados como Royal Unibrew hoy compiten con el gigante escandinavo.

Desde el cambio de siglo la capital danesa también ha visto la aparición de decenas de microdestilerías, que han cambiado el mapa de la cerveza en la ciudad, convirtiéndola en una esencial para los amantes de la malta. La asociación Danske Ølentusiaster ha trabajado para educar a la gente en la cultura de la cerveza y hoy durante todo el año, pero en especial cuando se celebra el festival anual Ølfestivaler, se pueden beber decenas de marcas con nombres impronunciables, pero con un sabor inigualable.

domingo, 9 de agosto de 2015

Nauplia: Los descendientes de Poseidón

Crónica de viaje a la ciudad de Nauplia en Grecia. Nauplia, también conocida por su nombre local de Nafplio, es una de las ciudades más importantes del Peloponeso.
Artículo publicado originalmente en Viajero Ejecutivo # 26 en Julio de 2015.

Crónica de viaje a Nauplia (Nafplio), Grecia

Crónica de viaje a Nauplia (Nafplio), Grecia

Crónica de viaje a Nauplia (Nafplio) Grecia

martes, 28 de julio de 2015

Barcelona: un paseo modernista

Artículo sobre un recorrido por la Barcelona modernista Publicado originalmente en Viajero Ejecutivo número 26. Julio de 2015.

Barcelona Modernista por Francisco Fontano

Barcelona Modernista por Francisco Fontano

Barcelona Modernista por Francisco Fontano


miércoles, 1 de julio de 2015

¿irse de Túnez?

El 27 de junio pasado miles de turistas abordaban vuelos en el aeropuerto internacional de Túnez para escapar del país que, la jornada anterior, había sufrido su segundo ataque terrorista en cinco meses. En esta ocasión, un pistolero solitario ingresó a las instalaciones de el hotel Riu Imperial Marhaba en la localidad de Port El Kantaoui, 10 kilómetros al norte de la ciudad de Susa, y asesinó a 38 personas, la mayoría turistas británicos que pasaban sus vacaciones en las playas del Mediterráneo africano.
Monasterio en Túnez Fuente: Wikimedia
A la vez que se dio la fuga en masa de turistas, varios tour-operadores y aerolíneas anunciaron la cancelación de sus vuelos y recorridos en el país africano, dando así un duro golpe a la economía tunecina, que recibe importantes ingresos del turismo y que lleva tiempo luchando por recuperar el flujo de visitantes que tenía antes de la primavera árabe.
El miedo y el deseo de salir del país es comprensible, y difícilmente puede reprochársele a quienes lo hicieron. Pero el acto invita a la reflexión en el marco de los acontecimientos políticos del mundo árabe.
La primavera árabe, con la cual los ciudadanos de decenas de países se levantaron contra gobiernos autoritarios pidiendo acabar con la corrupción, obtener libertades y democracia, provocó una ola de optimismo respecto al futuro de las naciones árabes. Pero lamentablemente en prácticamente todos lados la esperanza se tornó en decepción al reimplantarse gobiernos autoritarios como en Egipto, fracasar a la hora de cambiar a sus líderes como en Siria o caer en una inestabilidad de la cual parece no haber salida como en Libia. 
En medio de toda esa decepción Túnez se levanta como un ejemplo de éxito pues, tras lograr la caída de Zine El Abidine Ben Alí, lograron organizar elecciones democráticas y en ellas triunfaron los candidatos laicos quienes, aliados con musulmanes moderados, han luchado por recuperar la economía del país en un nuevo contexto de respeto a las libertades.
El éxito de Túnez es una amenaza para los grupos retrógrados que se han hecho fuertes en otros países musulmanes, en particular para el Ejército Islámico que se ha declarado mortal enemigo de todos aquellos que no siguen al pie de la letra sus reglas y han destruido el patrimonio cultural de Irak.
La matanza en Susa, se suma al ataque de marzo en el Museo del Bardo donde está muy claro que el objetivo del terrorismo en Túnez es el turismo, y que a partir de estos ataques el Ejército Islámico y sus simpatizantes buscan desestabilizar el país y hacer caer a un gobierno que es el único ejemplo de un gobierno moderado en el mundo islámico. El fracaso de Túnez sería un enorme triunfo para el EI y eso es malo para todos.

Todo esto cabe en este blog de viajes ya que el turismo es una de las principales industrias a nivel mundial, y todo viajero debe, más allá de disfrutar de un país extranjero, ser consciente de que sus acciones pueden tener una importante influencia en los lugares a los que va o deja de ir, tanto a pequeña como gran escala.
Los ataques de Túnez nos enfrentan a nuestra responsabilidad como viajeros, pues al dejar de visitar un país democrático y que lucha por un futuro mejor acercándose a los derechos humanos y a una cultura occidental e inclusiva, estamos dándoles la espalda y dejándolos a su suerte contra uno de los grupos más bárbaros que han existido el último siglo.
Si dejamos de viajar a Túnez estamos logrando exactamente lo que los terroristas buscan ¿queremos darles la victoria?
Ahora más que nunca es importante dar la mano a Túnez, asegurarse de que estos actos no logren el efecto deseado y ayudar a la economía local para que los tunecinos, muchos de los cuales están en contra de este fundamentalismo y que incluso pusieron su vida en juego para proteger a los turistas, no queden en manos del terror y su rico patrimonio perdido para siempre. Viajar es más que disfrutar de una playa, y a veces el simple hecho de llegar un destino puede ser un acto que ayude a cambiar el mundo.

lunes, 15 de junio de 2015

Sabores del Eixample

Miniguía de viaje gastronómica por el Eixample en Barcelona.

Escrita en colaboración con María José Marroquín, Gretel Pérez y Adrià Valero

Publicado originalmente en tuaventura.org el 2 de junio de 2015


Las ciudades son organismos en permanente evolución, entes con vida propia cuya metamorfosis enmarca las diversas identidades urbanas y la relación de la ciudad con sus habitantes. De igual forma, uno de los mayores atractivos de cualquier ciudad yace en la conexión que logre establecer a nivel individual y la oferta experiencia. Barcelona es una ciudad vibrante, donde la posibilidad de elección no conoce barreras, donde cada público puede encontrar un nicho y los espacios de exploración son infinitos. Más allá de su geografía y clima privilegiados, del arte, cultura y arquitectura que ha visto florecer o de la efervescente vida de sus barrios emblemáticos, Barcelona es escenario de una riqueza cultural invaluable en la que la diversidad es protagonista. Los hilos de la historia han conspirado para posicionar a Barcelona como una ciudad altamente atractiva para la inmigración y flujo incesante de personas. Se trata sin lugar a dudas de una de ciudad cosmopolita en todo el sentido de la palabra, en la que convergen individuos y grupos humanos de todos y cada uno de los rincones del planeta dejando mella en la cara e identidad de la ciudad. La siguiente guía se ha planteado como un recurso de exploración de esa Barcelona multicultural a través de uno de los elementos culturales más ricos y distintivos: la gastronomía. A través de un viaje culinario y de diferentes productos gastronómicos intentaremos dar testimonio de esa multiculturalidad invitando a los lectores a conocer una Barcelona en la que es posible probar y conocer el mundo sin salir del fascinante espacio de la capital catalana.

 Andino Restaurant
Alta cocina peruana

Cuando Juan Carlos Palomino llegó hace catorce años a Barcelona desde su natal Huancayo en Perú, notó que a pesar del importante número de peruanos radicados en la ciudad, eran muy pocos los espacios donde se podía disfrutar de una verdadera gastronomía del país andino. Así, lo que suponía ser una visita a su hermana terminó convirtiéndose en un proyecto de vida que ha visto evolucionar y prosperar hasta convertirse en uno de los restaurantes peruanos más reputados de la zona de Sagrada Familia.
Por muchos años Andino se dedicó exclusivamente a servir el típico pollo asado del Perú que solía ser difícil de encontrar en Barcelona, pero desde hace un par de años ha ampliado su carta convirtiéndola en un verdadero deleite para los sentidos. Desde su famoso ají de gallina, pasando por maravillosos y copiosos ceviches y tiraditos hasta anticuchos o un clásico lomo saltado, hay opción de más para satisfacer cualquier paladar. Las bebidas y postres también tienen su protagonismo y nunca sobra alguien que se acerque para disfrutar de un buen Pisco Sour, una chica morada o una atemporal Inca Kola: “la bebida del Perú”.

Pero para Juan Carlos, lo verdaderamente importante y su mayor ganancia a través de los años ha sido poder mostrarle a la clientela no peruana (que es bastante numerosa) su cultura y la riqueza de la misma a través de la gastronomía. Por eso es muy cuidadoso con los ingredientes que escoge para no ser tomado como imitación, pues entiende que Barcelona es una plataforma hacia el mundo. Comprende que para muchas de las personas que atienda ajenas a su cultura, ya sean españoles o turistas de innumerables nacionalidades, su cocina representa una ventana hacia su tierra natal,  una oportunidad como pocas de viajar a través de los sentidos sembrando curiosidad y una imagen positiva del país que hace tantos años dejó.
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Paprika Gourmet
Gastrocultura Húngara
Cuando se da una pareja entre un español y una húngara amantes de la gastronomía, algo bueno tiene que surgir. Y en este caso surgió, para el privilegio de Barcelona, Paprika Gourmet. Un bistró pensado para ir más allá de la simple gastronomía y acercarse al concepto de gastrocultura que aquí con tanto encanto cobra vida.

La paprika es a Hungría lo que la Sagrada Familia a Barcelona”

Daniel Moreno y Veronika Fazekias, sus proprietarios, afirman que detrás de Paprika está la idea de llenar un vacío existente en el mercado que acerque al español con la gastrocultura centro europea permitiéndole acceder a productos únicos. A pesar de que el plato húngaro más reconocido al nivel mundial sea el goulash, en Paprika el producto estrella es el pastrami, maravilloso jamón de ternera sazonado con especias. De origen judío centroeuropeo y muy popular en Estado Unidos, el pastrami ha sabido traspasar tiempo, historia y fronteras para llegar hasta Barcelona. Y para acompañar un bocadillo de pastrami con mostaza y horseradish ¿qué mejor que una buena choucroute, pepinos curados y un vino húngaro?
Este lugar es acogedor, su decoración y ambiente invitan a explorar y preguntar con calma acerca de los productos que llenan las estanterías, a pasar el tiempo inmerso en una cultura diferente.

La Taquería
Gastronomía tradicional mexicana

Desde que vivía en la ciudad de México, Héctor Tlaseca siempre quiso tener una taquería. Esa idea quedó olvidada mucho tiempo, pero cuando este chilango vino a vivir a Barcelona y padeció la poca calidad de los restaurantes denominados como mexicanos, tomó la decisión de retomar su proyecto y arriesgarse con un negocio que ofreciera auténtica comida mexicana callejera a sus clientes.
Junto a otros dos socios se puso manos a la obra y el 12 de junio de 2012 abrieron La Taquería en un pequeño local junto a la Sagrada Familia. El objetivo de ofrecer una auténtica gastronomía mexicana se cumplió y el testimonio de ello es que el 80% de su clientela son mexicanos residentes en la ciudad condal.

La Taquería no sólo ofrece comida, sino que su ambiente es también auténticamente mexicano. La música es de diferentes estilos, pero siempre de ese país; los platos, saleros, mesas y utensilios son los mismos que se encontrarían en cualquier pequeña fonda mexicana; la carta está llena de expresiones y humor que dan un ambiente informal, y que, con frases como “para comer chingón”, “pásele güero”, “chescos” o “sooopas wey”, que todo mexicano reconoce como propias, se logra que todo comensal se pueda sentir en México por un momento.


La carta está llena de platillos como los tacos, las quesadillas y el guacamole, hechos con ingredientes traídos de México o conseguidos en España. Pero la posibilidad de probar diferentes platos existe cada semana, pues los sábados se prepara un platillo especial elegido por los clientes del local vía Facebook. La experiencia también puede llevarse a casa, pues el éxito del lugar llevó a que justo frente a él se abriera una tienda, donde puedes comprar los ingredientes y hacerte tus propios tacos en casa.



Xix Kebab
Alta cocina siria
Iskandar vivía en Alepo, Siria. De joven, las cosas le iban bien a su familia, cosa que le permitió venir a Barcelona en 1972 para continuar con sus estudios. Él estudiaba medicina y la ciudad condal era una buena oportunidad de hacer carrera. En su familia, haciendo honor a la fama siria, son buenos negociantes así que Iskandar decidió abrir un negocio para poder pagar sus gastos en Barcelona. Así surgió un bar de zumos de frutas que regentó con mucha ilusión.

Aun así, él siempre quiso abrir un restaurante, sobretodo de  la gastronomía de su país, Siria. Esto se hizo realidad después de conocer a Montse, la que ahora es su mujer. En 1984 entre los dos abrieron el Xix Kebab, un restaurante de comida siria tradicional en pleno Eixample de Barcelona, justo al lado del Hospital Clínic.

El Xix Kebab es un restaurante de plato y cubierto, nada que ver con el fast food”

En aquel momento el Eixample no era una zona tan turística como ahora, pues los turistas se concentraban en el Gòtic y los entornos de la Plaça Catalunya. Aun así, la fama del distrito se fue extendiendo como lugar de referencia gastronómica y son muchos los barceloneses que acuden a restaurantes como el Xix Kebab a probar comidas de otros lugares del mundo. Así pues, el Xix Kebab está muy frecuentado por los propios barceloneses desde su apertura, dato que demuestra la gran integración en Barcelona de los hosteleros extranjeros como Iskandar.
El Xix Kebab, que debe su nombre a Sish (pincho) y Kebab (carne cocinada con yogur), sirve platos de comida típica siria de alta cocina elaborados tradicionalmente. Aunque su nombre lo recuerde no tiene nada que ver con los kebab de comida rápida que se han popularizado últimamente.
Sus platos estrella son entrantes fríos basados en garbanzos y otras legumbres como el hummus, el muhammara y el mutabbal. También son muy recomendables los tes artesanales elaborados por ellos mismos y las carnes kebab cocinadas con yogur.

El local del Xix Kebab tampoco tiene nada que envidiar a ningún otro restaurante. La decoración es completamente originaria de Siria y te hace sentirte, sin duda, en el Oriente Medio. La mantelería típica está perfectamente cuidada y las lámparas parecen dignas de la antigua Persia. Unas  pipas de agua (shishas) originalmente expuestas, que pueden ofrecer para su uso en la terraza, completan la estética del restaurante.

Adaptándose a las demandas actuales, el Xix Kebab también ofrece menús y hasta hace poco hacían actuaciones en directo de música siria y danza del vientre. Esto último, no lo han podido mantener por la decreciente demanda, pero esperan poder retomarlo muy pronto.


Bombay City
Cocina Hindú
Bombay city, así como lo indica su nombre, es un restaurante especializado en comida de la India. Los cocineros se encargan de traer el auténtico sabor hindú a Barcelona a través de sus platos e ingredientes utilizados en la más exquisita comida. Con apenas dos meses de vida, el Bombay City ya cuenta con un gran flujo de clientes.

Su chef y también propietario Gupi, comenta que en todas sus comidas se utilizan las mejores hierbas y especias para asegurar la calidad y el sabor en sus platos. Es él mismo la persona encargada de recibir a los clientes y atenderlos de la mejor manera posible, para que todo el mundo quede satisfecho. Gupi es natural de la India, país que dejó hace algunos años para llegar a Barcelona y centrarse en la planificación y construcción del restaurante.
El menú se divide en varias secciones: Bombay, Taj Majal, Tadka y Lal Quila. En esta amplia carta se pueden encontrar desde el pan hindú, algunas variedades de arroces, platos basados en pollo y cordero, pescado, verduras y tandoori. Tampoco faltan postres típicos y batidos conocidos como lassi. El Bombay City cuenta con un ambiente acogedor y sencillo para disfrutar de la comida típica de la India.


Pitachok

Tienda Rusa

 Atravesar el umbral de Pitachok es lo más parecido a una experiencia de teletransportación. A quien se aventure en esta pequeña pero abundante tienda, dejará Barcelona por un momento para adentrarse en un universo ruso por excelencia.
Cualquier referente en castellano se deja en la entrada para dar paso al alfabeto cirílico y a lenguas varias que van desde el ruso o ucraniano hasta el estonio ya que como explica Irina Tirskaya, su propietaria, Rusia fue alguna vez muchas Rusias. De esta idea se desprende la filosofía de Pitachok, una espacio que pretende brindar productos que se conseguirían en cualquier tienda en Rusia más que simplemente productos “tradicionales” rusos. Lo legados culturales de las naciones que alguna vez compusieron la Unión Soviética aún siguen latentes en la cotidianidad rusa y por eso tanto allí como en Pitachok se puede adquirir desde una cerveza Lituana hasta un clásico kumis de Kazajstán.
Irina, llegó a España hace unos años pues su marido es de origen español con la idea de encontrar trabajo pero viendo que esta labor no dio frutos se decidió a abrir Pitachock quien cuenta hoy con clientela fija tanto de origen ruso como español. Irina comenta que a su tienda llegan muchos curiosos que se fían únicamente  del vodka y el caviar, pero una vez que ella se toma el tiempo de explicar sus diversos productos se animan a probar cosas nuevas y vuelven gustosos. Este espacio que debe su nombre a la versión rusa de Winnie the Pooh y donde matrioskas y otros detalles rusos reciben al visitante es una prueba más de que la multiculturalidad en Barcelona no tiene límite.


jueves, 21 de mayo de 2015

Oporto: sabor entre el río y el puerto

Artículo de viaje a Portugal con una ruta turística por el Río Duero, siguiendo los pasos de la producción del vino oporto.

Escrito en colaboración con Érika Leal Mejía, publicado originalmente en Revista RGB en septiembre de 2014.


Oporto

Artículo de viaje a Oporto

artículo de viaje a oporto
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