viernes, 20 de enero de 2017

Cinco lugares para descubrir otra Barcelona

Publicado originalmente en Voy & Vengo en septiembre de 2016




Barcelona se encuentra entre las cinco ciudades más visitadas de Europa y del mundo entero. Aunque sus circuitos turísticos ya están muy establecidos, hay cientos de cosas que se pueden hacer en su seno, más allá de visitar Las Ramblas, el Barrio Gótico, Montjuic, La Sagrada Familia y las playas. ¿Quieres conocer una Barcelona menos vista por las multitudes? Aquí te la presentamos.


Parc del Laberint Barcelona


  1. Parc del Laberint
Para conocer este lugar hay que viajar al barrio de Horta-Guinardó, al norte de la ciudad. Aunque es mucho menos conocido que el Parc Güell, se trata de uno de los jardines más antiguos de Barcelona, pues se construyó en el siglo XVIII. Cuando surgió, estaba lejos de la ciudad y era parte de las propiedades de una de las familias barcelonesas más ricas, los Desvalls, que diseñaron un área verde de estilo neoclásico para recrearse.
El jardín neoclásico fue creado a partir del tema del amor. Se divide en tres terrazas, en una de las cuales se encuentra el laberinto de plantas que da nombre al parque y que representa su principal atracción. En el centro del lugar, por el que todos pasan para encontrar la salida, se encuentra una estatua de Eros. La tercera terraza tiene el otro elemento que distingue al sitio: un pabellón dedicado a las musas griegas, con un manantial natural que fue aprovechado para hacer una cascada. En el siglo XIX el jardín se extendió con un nuevo espacio de estilo romántico, cuyo tema original era la muerte, aunque la mayor parte de estas esculturas desaparecieron y hoy en esencia es un espacio lleno de lechos de flores.
El parque terminó por ser parte de la ciudad conforme ésta se expandió. La familia Desvalls lo donó, de modo que desde 1971 se abrió al público. Con el fin de preservarlo sólo se permite el ingreso de 750 personas al día, pero como aún es un lugar secreto, con toda seguridad encontrarás boletos para visitarlo.



  1. Tibidabo
Se trata nada más y nada menos que del punto más alto de Barcelona y, por ende, de uno de los mejores lugares para obtener vistas panorámicas de la ciudad. Además de su elevación a 512 metros de altura, su localización en la sierra de Collserola, al norte de la urbe, permite ver desde su cima no sólo el paisaje sino tener como fondo la otra señal de identidad de Barna: el Mediterráneo.
Pero ser un excelente mirador apenas es el primer detalle que caracteriza al Tibidabo, pues en su cima está lleno de atracciones. Dos de ellas destacan sobre las demás.
Primero, el Templo del Sagrado Corazón, una iglesia que tardó 49 años en construirse, hasta su apertura en 1961, diseñada por el reconocido Enric Sagnier. Su interior es de especial interés para los mexicanos, pues en su nave principal hay vidrieras con advocaciones marianas de toda América, las cuales incluyen a la Virgen de Guadalupe. Adentro del templo es posible tomar un elevador y encontrarse en la punta del templo, por lo que puede decirse que uno ha llegado al techo de Barcelona.
El otro atractivo es un antiguo parque de diversiones, el más antiguo de toda España, que aún mantiene varias atracciones históricas, así como otras más modernas, lo cual le concede una gran variedad que va de la nostalgia a la modernidad. Otro aspecto curioso de este parque es que, por su situación en la cima del monte, está construido en diferentes niveles, donde se encuentran desde un museo de autómatas y otro de Lego, hasta un carrusel y unos carros chocones.
Hay diversas formas de llegar a la cima del Tibidabo: en autobús y en funicular, pero tal vez la más atractiva sea a pie. Aunque es un camino que puede ser cansado, permite conocer a los otros habitantes de la sierra, jabalíes que, tras ser casi extinguidos de la zona, fueron reintroducidos y hoy pueden vivir en los lugares que siempre fueron suyos.

  1. San Adrián de Besós
Cosmopolita, cultural, histórica, monumental y modernista. Hay muchos apelativos con los que se podría describir a Barcelona, pero uno de los que menos se pensarían para calificarla sería: industrial. Sin embargo, la ciudad condal tiene un importante pasado como lugar industrioso. Y aunque poco de este carácter se puede ver en las áreas turísticas, los curiosos pueden descubrir esta faceta viajando a San Adrián de Besós, un municipio conurbado totalmente integrado con la ciudad.
Aunque tiene más de 1,000 años de historia, casi nada queda del San Adrián histórico. El lugar, como hoy lo conocemos, se desarrolló en el siglo XX, cuando fue elegido como espacio donde se asentarían varias plantas termales que debían proporcionar energía a Barcelona, lo cual atrajo pobladores de toda España y permitió el desarrollo y el crecimiento del otrora pueblo, que se urbanizó.
Como resultado de ese pasado industrial, permanece lo que hoy constituye el símbolo de la ciudad: las tres chimeneas y una fábrica abandonada cuya silueta adorna el horizonte del municipio. En la actualidad la estructura se encuentra en un predio en desuso y se discute la posibilidad de derrumbarla, pero un movimiento ciudadano cada vez más importante pugna por conservarla como símbolo histórico de la zona.
La otra consecuencia de la actividad industrial fue la migración de trabajadores de toda España que dieron nueva vida al pueblo. En su honor, San Adrián de Besós es sede del Museo Histórico de la Inmigración, que da cuenta del flujo de personas que llegaron a Barcelona y permite conocer los trenes en los que miles de migrantes viajaron de sus pueblos a la ciudad.




  1. Los templos romanos
Antes de ser Barcelona, la ciudad condal se llamó Barcino y fue una urbe romana que creció a partir de una colonia cuyo objetivo era controlar el estratégico paso por el río Llobregat.
Barcino nunca igualó en poder a la cercana Tarracó (la actual Tarragona), pero sí alcanzó suficiente importancia para ser considerada una de las principales ciudades romanas en la Península Ibérica. Aunque con el paso del tiempo fue desapareciendo bajo la ciudad medieval y moderna, caminando por su centro surgen, aquí y allá, diferentes vestigios que nos remiten a los primeros años de historia de la ciudad.
Todos los sitios con vestigios romanos de Barcelona y sus alrededores están agrupados bajo el cuidado del Museo de Historia de Barcelona, que los conserva y los abre al público. La entrada a todos ellos es gratuita y se pueden conocer tanto de pisa y corre como más a fondo, en espacios que respetan el estado del sitio arqueológico tal como se encontró.
Entre los lugares más representativos de esta zona se encuentran: el templo de Augusto, el recinto religioso más importante de la ciudad; la vía sepulcral, cementerio de las clases populares que quedó olvidado bajo tierra, y el domo de San Honorato, casa romana reutilizada como almacén durante la Edad Media.
Además, el Museo de Historia de Barcelona se ocupa de la conservación de diversos espacios históricos, como los refugios antiaéreos de la Guerra Civil y el monasterio de Pedralbes.



  1. Museo de la Mariguana
El debate sobre si la mariguana debe legalizarse también es un tema actual en España y foco de este modesto museo localizado en el Barrio Gótico. A pesar de su cercanía con Las Ramblas, siempre llenas de gente, es poco visitado, quizá porque es uno de los atractivos más nuevos de la ciudad, pues fue inaugurado apenas en 2012.
El museo es una filial del original, que se encuentra en Ámsterdam, ciudad que se caracteriza por su tolerancia hacia las drogas blandas. Fue traído a Barcelona por Ben Dronkers, fundador del concepto original, con el apoyo de algunos empresarios catalanes.
Un antiguo palacio barcelonés, el Palau Mornau, fue adaptado para alojar el Museo de la Mariguana, cuyo objetivo es abordar todos los aspectos de la cannabis alrededor del mundo, desde su uso recreativo y medicinal, hasta la historia de la planta del cáñamo, de la cual procede la mariguana y cuyas fibras tienen usos muy diversos. Aquí se exhibe una colección de pipas, la historia de la prohibición de la mariguana y un instructivo sobre cómo fabricar un cigarro para fumarla.

viernes, 23 de septiembre de 2016

Senegal La Puerta de África

Artículo sobre mi viaje a Senegal, que narra lo que hay que ver en Dakar, la Isla Goreé y el Lago Retba. Sólo parte de las muchas experiencias que tuve en el primer lugar de África que pise.

Publicado originalmente en la revista Voy & Vengo en Mayo de 2016.

Senegal: La Puerta de África Francisco Fontano Patán

Senegal: La Puerta de África Francisco Fontano Patán

Senegal: La Puerta de África Francisco Fontano Patán

Senegal: La Puerta de África Francisco Fontano Patán

Senegal: La Puerta de África Francisco Fontano Patán

martes, 17 de mayo de 2016

Recorriendo el mundo en el Día De las Madres


Complemento del artículo que compartí la semana pasada.
Publicado originalmente en Hoy las Noticias el 9 de mayo de 2016

Tijuana:


Monumento a la madre en Tijuana

Entre los árboles del parque revolución, espacio de esparcimiento en la ciudad de la frontera norte, se puede encontrar un monumento dedicado a la madre, que fue inaugurado en 1988 y que es uno de los principales atractivos del lugar. La estatua remplazó a una anterior que rindió homenaje a las mamás de la ciudad y que se ubicaba en la Zona Río.
El monumento tijuanense muestra a una mujer acompañada de dos hijos, el mayor de ellos está de pie frente a su madre y sostiene un libro como representación de la labor educativa de las mamás. El hijo menor está en brazos de la mujer significando el sentido maternal.
Es una creación del escultor Guillermo Castaño, cuya obra puede apreciarse en otros puntos de la ciudad, y para terminarlo se convocó a todos los tijuanenses para que mandaran epígrafes relacionados a las madres, en u concurso cuya frase ganadora quedaría inscrita en la base de la escultura.

Ashland, Pensilvania:

Monumento a la madre en Ashville, Pensilvania

Cuando en 1871 el pintor James McNeill Whistler hizo un retrato de su madre en la obra llamada “arreglo en gris y negro n°1”, no imaginó que estaba pintando uno de sus óleos más famosos, al grado de que es una de las obras que ha sido emulada como la Mona Lisa de los Estados Unidos. Tampoco habrá imaginado que su retrato sería inspiración para una estatua, que inmortalizaría a su madre Anna McNeill más allá del lienzo.
En el pequeño pueblo de Ashville, Pensilvania, se decidió en 1937 que tenían que levantar una estatua de bronce para honrar a las madres del pueblo, y a falta de una modelo local, se inspiraron en el retrato para esculpir la obra. Inaugurada en 1938, la estatua es monumental, y se levanta sobre todas las casas de Ashville, siendo visible desde los alrededores del pueblo y es posible subir al pedestal para tener una bella vista de los bosques de los alrededores.

Chalchuapa, El Salvador:

Monumento a la madre en Chalchuapa, El Salvador

Cerca de la frontera con Guatemala, esta ciudad salvadoreña del departamento de Santa Ana también ha rendido homenaje a las madres con una pequeña estatua blanca, localizada en una plaza enrejada sobre un camellón en una de las principales avenidas de la ciudad.
La estatua se encuentra sobre una base en forma de pirámide prehispánica, y muestra a la mamá cargando a un bebé sobre su brazo izquierdo y llevando de la mano derecha a una hija menor, que carga una muñeca. La base de inspiración precolombina no es extraña, considerando que Chalchuapa es un muy importante punto histórico salvadoreño, y que a sus alrededores se pueden visitar hasta 10 zonas arqueológicas.

Nagasaki, Japón:

Himno a la vida, Italia, Parque de la Paz en Nagasaki

Esta ciudad japonesa será siempre recordada por uno de los actos más horrorosos de la Segunda Guerra Mundial, el ataque que sufrió, junto a Hiroshima, de una bomba atómica. La explosión obligó a Japón a firmar la paz y poner fin al largo conflicto, y a la vez pudo borrar la urbe del mapa.
Pero Nagasaki se reconstruyó, y decidió revivir recordando la destrucción atómica para tratar de que nada así vuelva a pasar en el mundo, así creo el parque de la paz, una visita indispensable si vas a Japón, un gran espacio dedicado a las miles de vidas que se perdieron en un instante.
Todo el jardín está lleno de estatuas donadas en solidaridad por naciones de todo el mundo, entre ellas se encuentra el motivo de esta entrada, la escultura “himno a la vida”, que Italia regaló en 1987. La obra muestra a una madre, levantando a su bebé con sus brazos hacia el cielo en una expresión de paz y amor, y aunque se trata de un homenaje a más que a una mamá, nos recuerda uno de los lazos afectivos más fuertes que hay.

Veliko Turnovo, Bulgaria:


En este caso, se trata de un monumento cuyo significado cambió, y sin que se olvide su acepción original, hoy celebra a todas las madres de este país europeo.
Se trata de una escultura levantada en una intersección de las principales calles de la ciudad, y cuyo objetivo original era honrar a todos los búlgaros caídos en conflictos bélicos que van de la guerra ruso-turca, hasta la Primera Guerra Mundial.

En la cima de un pedestal, una mujer sostiene una bandera y se arrodilla en homenaje a todos los caídos, esta mujer representa a la “Madre Bulgaria”, es decir representa a la nación como una amorosa madre para todos sus ciudadanos. La estatua se levanta en una plazoleta arbolada, que es además el lugar favorito de los recién casados locales para tomarse sus primeras fotos como matrimonio. 

Memorial de Bulgaria a los caídos en las guerras.

martes, 10 de mayo de 2016

5 Monumentos a la madre que no sabías que existían

Publicado originalmente en Negocios 360  el 9 de mayo de 2016

Alrededor de todo el mundo se han dedicado espacios para honrar a mujeres que, en su papel de madres, han formado parte de historias o eventos en naciones y ciudades que les han merecido pasar a la historia. Cada uno de estos nos muestra que, no importa donde haya nacido, para toda persona el amor a una madre es uno de los más fuertes que hay.
Hoy Día de la Madre, damos la vuelta al mundo para conocer algunos de estos monumentos.


Monumento a la madre que llora en Gatton:
Monumento a la madre que llora en Gatton
 Nuestra primera parada es la lejana Australia, y en particular la pequeña ciudad de Gatton, cuyos 7,000 habitantes viven en un ambiente que mezcla el ambiente suburbano que les da su cercanía a Brisbane, con un pasado rural que aún sobrevive en varios aspectos.
En esta urbe, hay que dirigirse a la calle Hickey para toparse con un monumento de mármol de una mujer sollozando. La razón de su tristeza, son los 68 jóvenes del pueblo que murieron peleando durante la primera guerra mundial, a donde se alistaron como voluntarios, y que nunca volvieron a ver los lugares que los vieron crecer ni a las madres que los vieron partir.
La gran guerra tuvo un fuerte impacto en Australia, cuyos ciudadanos nunca habían participado en un conflicto tan sanguinario, y este es sólo uno de los varios ejemplos de monumentos que conmemoran el hecho, pero es de los pocos que se concentran en el dolor de la mamá que no volvió a ver a sus hijos.
Está catalogado como un monumento de valor patrimonial, y los nombres de gente de Gatton que ha muerto en conflictos posteriores se han ido añadiendo para acompañar a los 68 homenajeados originales.

Monumento a la Madre Jones en Illinois:

Monumento a la Madre Jones
Si en Australia el monumento muestra a las madres que perdieron a sus hijos en la guerra, en Estados Unidos existe otro memorial para una mujer que peleó a su lado por sus derechos. Para verlo hay que viajar a la comunidad de Mount Olive, que está en el interior del estado, a gran distancia de la cosmopolita Chicago.
El monumento se refiere a Mary Harris Jones, mujer que se hizo fuerte en la desgracia, pues después de perder a su marido y a sus cuatro hijos en una epidemia, y perder su negocio en un incendio, encontró un nuevo camino en la vida al convertirse en líder sindical y dedicarse a pelear por los derechos de los trabajadores mineros.
Tras su muerte fue enterrada en el cementerio de los mineros del pueblo, quienes la consideran una madre adoptiva y que aún repiten su frase “reza por los muertos y pelea con todo por los vivos”. En el camposanto, se levantó este monumento que destaca sobre todas las tumbas y que rinde homenaje a la madre Jones, que logró a inicios del siglo XX, lo que muy pocas mujeres alcanzaban en esa época.

Maman:

Maman, Guggenheim de Bilbao

Probablemente un arácnido gigante de acero sería lo último que uno imaginaría al pensar en una figura materna. Pero fue con una escultura de ese tipo como la artista franco-americana Louise Burgeois rindió homenaje a su madre, quien era tejedora de profesión. Para Burgeois, cuya carrera artística duró siete décadas, las arañas fueron uno de los elementos más importantes de su obra durante los años 90, época en la que se le encargó la construcción de esta escultura que destaca como uno de los monumentos más reconocidos del Guggenheim de Bilbao, cuyo patio principal, con vistas al resto de la capital vasca adorna.
La Maman de Bilbao, busca reflejar las contradicciones de la maternidad, al ser a la vez protectoras y depredadoras. Según la artista, la tela de las arañas sirve para construir capullos defensivos, pero también para atrapar, y en este sentido las patas de la araña sirven para protegerse del mundo, pero también como cárcel. Sea como sea este monumento a la madre va más allá de un homenaje a la figura familiar que hoy recordamos, y es un símbolo de la ciudad donde está.

Monumento a la madre en Karlovo:

Monumento a la Madre de Karlovo
Las madres son fundamentales para forjar el carácter de toda persona, y por ello son parte de la historia de los grandes héroes de cada país, así lo reconocen en Bulgaria, donde uno de sus personajes históricos más importantes, Vasil Levski, tiene una ruta turística en la ciudad de Karlovo, tierra que lo vio nacer.
Si bien la ruta no está del todo desarrollada, por lo cual se requiere un poco de improvisación para recorrerla, el punto lógico de inicio es la casa donde Vasil Levski nació, y que ha sido preservada y abierta como museo. En los patios de la casa, se encuentra el monumento a Gina Kuncheva, la madre de Levski, y quien con esta estatua recibe reconocimiento por haber criado a quien se convertiría en un luchador por la libertad en esta nación de Europa Oriental, hasta ser votado en 2007 como el Búlgaro más importante de todos los tiempos por sus conciudadanos.
Ya en Karlovo, y después de conocer a Levski y a su madre Gina, se puede pasear por la ciudad y disfrutar de su centro histórico, además de sus alrededores naturales.


Monumento a la madre de Guadalajara:

Monumento a la madre de Guadalajara
Puede que el primer y más conocido monumento a la madre en México esté en su capital. Pero el cariño que los mexicanos tienen por sus progenitoras ha hecho que a lo largo de todo el país existan homenajes similares. Uno de los más importantes ejemplos está en Guadalajara.
Alrededor de la estatua, inaugurada en 1956, se creó la plaza 10 de mayo, y el lugar está muy cerca de la avenida independencia, una de las más importantes de la urbe tapatía.

Rodeada de árboles, y frente a la fuente olímpica que se inauguró años después como homenaje a los juegos que organizó el país en 1968, la escultura de bronce nos muestra a una mujer de rasgos indígenas que cobija a un pequeño niño bajo su brazo izquierdo, mientras la madre ve hacia el cielo, el infante también voltea hacia arriba, pero clava su mirada en el rostro iluminado de su protectora, completando el homenaje de Guadalajara y Jalisco a las mamás del país.

viernes, 22 de abril de 2016

Viajando con Shakespeare

Publicado originalmente en El Constituyente el 22 de abril de 2016

Considerado el más grande escritor en lengua inglesa, y uno de los más influyentes de la literatura universal, William Shakespeare cumple mañana 400 años de su fallecimiento. La ocasión no sólo es un motivo para que Inglaterra se vista de gala y esté organizando cientos de eventos alusivos al bardo en todo el país. También da un pretexto para conocer el mundo a través de su obra. Te recomendamos cinco lugares turísticos asociados a las obras más famosas de Shakespeare.

Casa de Julieta en Verona

La Casa de Julieta:

La imaginación de Shakespeare nos dio a los amantes trágicos más famosos del mundo, Romeo y Julieta, cuyo profundo amor nunca fue aceptado por sus familias y llevó a ambos a la muerte. Los enamorados vivían en la ciudad italiana de Verona, cuya principal atracción es la casa donde dicen que vivió Julieta. Es especialmente famoso el balcón donde Romeo subió a declararle su amor, y donde miles de novios cada día reviven el momento para sí. Una estatua de la chica, también sirve para que los solteros la toquen, siguiendo la tradición de que eso los llevará a encontrar a sus almas gemelas.

El mercado de Rialto:

Mercado de Rialto, Venecia



No lejos de Verona, Venecia es uno de los puntos turísticos de referencia en Italia, y lo ha sido desde hace siglos. Como tal Shakespeare lo tuvo hace 400 años como uno de sus escenarios favoritos en sus obras. Entre éstas destaca El Mercader de Venecia, donde el personaje principal se dedica al comercio, por lo cual visita constantemente Rialto, el mercado más grande de la ciudad. Hoy el mercado se mantiene como punto de referencia como lo es desde 1250, con dos secciones dedicadas a la venta de frutas y pescado. Además de ver uno de los lugares más tradicionales de la ciudad, en sus cercanías se disfruta del Gran Canal y el puente de Rialto, dos puntos que no pueden omitirse en una visita a la ciudad de las góndolas.

Palazzo de la Cancelleria:

Palazzo della Cancilleria, Roma
Entre las obras de Shakespeare, también se encuentra la ficción histórica, y una de las más importantes de este grupo es Julio César, lugar de donde surge la frase -¿tú también, Bruto?-, que la tradición indica que el emperador dijo al morir asesinado. El lugar donde el magnicidio, y la escena clave de la obra, ocurrió fue el Teatro de Pompeyo, mismo que al paso del tiempo fue desapareciendo, pero cuyos restos pueden conocerse en este palazzo renacentista en cuyo patio interior, se aprecian unas columnas de color gris y rojo que alguna vez estuvieron en las gradas del teatro, por lo que fueron testigos del asesinato de César.

Castillo de Kronborg:

Castillo de Kronborg, Dinamarca
Dejando de lado Italia, Dinamarca fue otro país elegido como escenario de otra de las obras clásicas del autor, Hamlet, obra tan influyente que incluso se ha adaptado al purépecha. En la ciudad de Helsingør, frente al mar Báltico, se levanta este castillo llevado a la ficción por Shakespeare con el nombre anglificado de Elsingore, y donde el rey danés enfrentó a los asesinos de su padre. El castillo es una de las atracciones turísticas más importantes de Dinamarca fuera de su capital, y se pueden visitar desde sus oscuras catacumbas hasta las torres desde donde se pueden alcanzar a ver las costas de la cercana Suecia en un día despejado. Con motivo del aniversario de Shakespeare, los dueños del lugar hicieron un concurso para pasar una noche gratis en uno de sus aposentos.

Las Ardenas:


En la comedia Cómo Gusteís, una mujer de nombre Rosalind y su prima Celia, escapan de la corte de su tío, al norte de Francia, y se refugian en un bosque llamado Arden que, debido a la cercanía geográfica y a la similitud del nombre, los expertos consideran que se refiere a Las Ardenas, que hoy cubren partes de Francia, Alemania, Bélgica y Luxemburgo. En la parte francesa del bosque, se puede hacer turismo natural recorriendo en bicicleta la vía verde, sendero que une los pueblos de Givet y Charleville-Mézières. A su paso se sigue el curso del río Meuse, y se descubren los idílicos paisajes donde Shakespeare imaginó a luchadores, bufones, pastores y curas.

Las Ardenas, Francia

miércoles, 13 de abril de 2016

¿Qué visitar en Tijuana?

Publicado originalmente en El Constituyente, el 12 de abril de 2016


Avenida Revolución, Tijuana


Solía decirse que lo más bonito de Tijuana era San Diego. Pero hoy esa frase no es más que una gran mentira. La ciudad fronteriza, el punto más al norte de América Latina, ha sido también uno de los lugares que más han cambiado en los últimos años, y se ha convertido ya no en un punto de paso, sino en un destino turístico de vanguardia, que destaca en la oferta no sólo de Baja California, sino de toda la frontera norte.
Aquí te dejamos algunas recomendaciones para descubrir Tijuana.

Plaza del Zapato:

El lugar indispensable para la vida nocturna de la ciudad. Más de 20 clubs, de todo estilo llenan el lugar, y en cada uno se encuentran diferentes tipos de música, comida y bebida, haciéndolo un lugar ecléctico y al gusto de cada visitante. Puedes pasar desde grandes franquicias como Señor Frog’s, hasta a bares abiertos por las cervecerías artesanales de la ciudad para vender sus productos, tales como Border Psycho e Insurgentes. Para bailar lo mejor es ir a Las Pulgas, recinto que tiene disponibles cuatro pistas, y en cada una de ellas suena un ritmo diferente para que puedas moverte al ritmo del pop, la banda o la música norteña. De día es un lugar lleno de centros comerciales para hacer shopping, por lo cual hay diversión diurna y nocturna.

Museo de las dos Californias:

Uno de los museos más importantes de la ciudad, y punto neurálgico del Centro Cultural Tijuana, este recinto inaugurado en 2000 rescata la historia de la península y reflexiona respecto a la identidad bajacaliforniana. Con ocho salas que van desde la Baja California prehispánica, hasta la postrevolución y el medio ambiente, el recinto es la mejor oportunidad para conocer la evolución no sólo de Tijuana, sino de toda la región, para atestiguar en un viaje por el tiempo como llegó a ser el lugar que es hoy.
Saliendo del museo, el Centro Cultural ofrece muchas más actividades. El cine IMAX dentro de “La Bola”, el jardín del caracol, o “El Cubo”, que recibe exposiciones internacionales, son sólo algunas de sus mayores atractivos.

Restaurantes:

La gastronomía se ha convertido en uno de los más grandes atractivos de la ciudad. Decenas de restaurantes, comandados por chefs de categoría internacional y con propuestas vanguardistas hacen de la urbe fronteriza un punto de atracción para todo aquel que disfrute comer bien.
El pionero Misión 19, del chef Javier Plasencia, abrió camino para convertir a Tijuana en un destino gastronómico, y a partir de ahí lugares tan importantes y variados como Erizo o La Querencia se han sumado a la oferta tijuanense, que constantemente es mencionada como un destino emergente para sibaritas en publicaciones especializadas. Alejándonos de la exclusividad de la alta cocina, la ciudad también fue pionera con los food trucks que se han puesto de moda en otros puntos del país. Nada mal para la ciudad que no dio un platillo icónico a nivel mundial como lo es la ensalada César.

El burro-cebra:

Burro-Cebra de Tijuana

Para algunos no es más que una tonta atracción para turistas, para otros una tradición de la ciudad, pero en cualquiera de los dos casos, quienes caminan por la avenida Revolución no pueden evitar tomarse una fotografía con este animal que, como el nombre dice, no es más que un burro pintado como una cebra.
También llamados Zonkyes, después de haber sido elegidos como mascotas de un club de basquetbol local, la primera prueba de la tradición de pintar con rayas blancas y negras a los burros para las fotos de los visitantes data de 1914, de donde data la imagen más antigua de ellos, pero es probable que existieran algunos años antes que eso, y que incluso sea una moda nacida con el siglo XX. Todo aquel que pasa por la ciudad debe volver con su fotografía junto a un burro-cebra como prueba de que estuvo en Tijuana, tanto como quien visita París vuelve con la foto de la torre Eiffel.

Playas de Tijuana:

Un privilegio para toda gran ciudad, es contar con su propia playa, Tijuana goza de dicha fortuna, por lo cual al visitarla podrás bañarte en el mar más al norte de todo México. De hecho, la región costera de la ciudad forma un barrio llamado precisamente Playas de Tijuana, y es una de las zonas más turísticas de la ciudad.
Desde hoteles de lujo, hasta zonas comerciales se pueden encontrar a lo largo del paseo Ensenada, el principal camino de la zona y que continúa para convertirse en la carretera federal 1D, la ruta escénica para llegar a Playas del Rosarito y Ensenada. Al otro extremo del paseo está la Plaza Coronado, principal zona de entretenimiento de todo el lugar.

Sumado a todo esto, el mar y la arena son acompañados de una de las imágenes más icónicas de Tijuana, es el inicio de la frontera entre México y Estados Unidos. La barrera que separa ambos países con gruesos pilotes de metal que se internan al océano Pacífico, se puede conocer aquí. Un punto que dice mucho sobre el ser humano, y que nos permite ejercer una de las principales actividades del viaje, reflexionar sobre nosotros y sobre el otro.

Playas de Tijuana y la frontera

lunes, 4 de abril de 2016

Colombia a ritmo de vallenato

La UNESCO reconoce la música colombiana como patrimonio, haciendo de éste el mejor momento para disfrutarla.

Uno de los lugares con más ritmo es Colombia. Tal es la importancia de la música para el país, que a lo largo del territorio se han generado muchos tipos de géneros profundamente enraizados en la identidad de diversas ciudades y municipios, con base en esta variedad musical, Colombia es llamado “El País delos 1000 Ritmos”.

Músico de Vallenato

Entre toda esta variedad musical, hay un puñado de músicas que destacan por su difusión, y una de ellas es el vallenato. Originado de una fusión de cantos africanos y ritmos indígenas, el vallenato hoy se asocia inmediatamente como el género más típicamente colombiano, pero aunque hoy se le escucha en todo el país, lo mejor para disfrutarlo es desplazarse a la Costa del Caribe, donde están las provincias donde nació.
Valledupar, capital del Departamento de Cesar, se vuelve el epicentro musical de Colombia cada año a finales de abril, cuando se viste de gala para celebrar el Festival de la Leyenda Vallenata, que desde hace 48 años reúne a lo más selecto de este folclor. Unirse a los miles de visitantes que acuden al evento se convierte en una muy interesante oferta turística en el país sudamericano.
 El festival inició en 1968, a partir de la iniciativa del músico Rafael Escalona. Pero pasó a convertirse en un evento de alcance nacional cuando Alfonso López Michelsen, exgobernador de Cesar, llegó a la presidencia del país y desde ahí ayudó a popularizarlo. Su crecimiento fue tan rápido, que el gobierno local dejó de hacerse cargo de su organización y se creó una Fundación dedicada no solamente a preparar el Festival, sino a investigar, preservar y difundir el vallenato.
Visitar Valledupar en abril, es quedar inmerso en este ritmo. Toda la ciudad se llena de eventos, siendo los principales los que se llevan a cabo en la tarima Compae Chipuco en el parque Consuelo Araujo Noguera. Sus 40,000 localidades hacen de éste el escenario más grande de la ciudad, lo cual no impide que quede lleno a reventar para ver la gran final. Ahí cada año se elige una canción inédita como ganadora, y a su intérprete como rey del vallenato, asegurando a su vez que se mantenga como una tradición viva.
El 2 de diciembre, la UNESCO eligió al vallenato como un nuevo patrimonio inmaterial de la humanidad. Los elementos en esta lista se caracterizan por transmitirse de una generación a otra a través de la tradición, estar íntimamente ligados a una región o cultura y no pueden ser resguardados por museos ni instituciones, por lo que la única manera de conocerlos es a través de las personas que lo reproducen. Por ello su importancia cultural se suma a su valor turístico, pues permiten al visitante conocer una expresión única de un determinado lugar.
Además de la sede principal, otros cinco escenarios de Valledupar reciben a los visitantes en los diversos eventos asociados al festival. Desde concursos infantiles donde los grandes intérpretes del futuro empiezan a formarse, hasta eliminatorias con participantes de todo el mundo que luchan por acceder a la final permiten acercarse al vallenato con mayores oportunidades de encontrar entradas.
Si no se consigue entrar a un escenario, de cualquier forma pasear por la ciudad implica conocer mucho de lo que Colombia ofrece gracias a la actividad comercial impulsada por el mayor número de visitantes, los artesanos llevan sus mejores piezas para vender, y la gastronomía local como lo son las arepas de queso se ofertan en puestos callejeros. Los principales hoteles de la ciudad también contratan a grupos profesionales, para compartir con sus huéspedes un poco de la alegría que inunda la ciudad.

2016 Será uno de los mejores años para visitar el Festival de la Leyenda Vallenata, pues el reconocimiento de la UNESCO, que se llevaba buscando durante años, aumentará la alegría de los colombianos, que como nunca querrán compartir su música con el mundo.